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Mostrando entradas de febrero, 2016

Tedio

¿Qué es el tedio?
No tener medio,
Posible de querer...
No poder...
Aburrite,
Beber...
No querer conocer,
A la otra persona...

¿El tedio es broma?
O una forma,
De obviar,
Las corrientes,
No quererte fiar,
Ni recorrer su vientre...

¿Qué es el tedio?
No lo sé,
Ni lo quiero...
Odio el tedio.

Virutas de luna

Inalcanzable... Majestuosa se alza, La luna... Este satélite indómito, Que pone mi mundo panza... Arriba. ¿Quién podría? Alcanzarla... Llegar a ese mundo insólito...
Ser descubridor, aventurero... Recorrer la galaxia... Dominar el espacio fiero... Y pisarla.
Me conformo con tan solo una viruta, O varias, No tengo cohete para llegar a ella, Y tampoco me dejaría, Avasallarla...  Al primer contacto...
ay luna que todo lo ves, Y tan poco dices, Ay Luna si pudiera tenerte a mis pies, Ni que fuera una noche sola... que perdones mis traspiés, Por retrasarme de más, En conocerte, En tenerte debajo... Ay luna...

Regalo de reyes/amor fallido

Encontré este poema de reyes a un amor fallido...

Para vosotros:

No encontré perfume,
Tampoco joya,
Que fuera digna de tu aroma, Que su belleza no se esfume, Al rozar tu piel, Perfección echa mujer, Tus labios son miel, Y sabes bien, Que me enamoré, De un vistazo, Que me echaste el lazo, En un vaivén... Así que perdóname, Ya que no ha nacido el rey, Que pueda traerte un regalo a tu altura, Que rompes cualquier ley, Que eres mi locura, Ladrona de corazones, Cura mis sinsabores de una vez, Así que para que no me olvides, Porque soy mortal, Y tú diosa, Te regalo una bobada, No sé muy el qué, Pero nada belleza rebosa... Ya que no encontré nada, Que me sepa inspirar, Lo que siento por ti, Ya que eres... El mejor regalo que escogí, Te quiero y... Felices reyes, Dosmildieciseis, Que sean los primeros, De unos cuantos, Demasiados... Juntos, ¿Por último te pregunto? No, mejor me lo guardo, No estropear este recuerdo, Con otro desencanto, Como sería otro No.

Mujer pensante

Mujer pensante, Dejó al galante, Delante, Sin beso,
Aunque luego se interesó, Por sus sentimientos, Incoherente, Pregunten a un buen docente, Como al futuro suegro, A que se debe este "resquemor" Que siento,
Me quedé gustoso, Pero ansioso, Por ese último lengüetazo, Pintarla a trazos, Hacerla trizas, En un colchón...


Pero no, Fue un adiós, De abrazos, En sus brazos, Y nada más... Otro don Juan descarriado, Por una femme fatale.

Tacones mudos

Ya no escucho, El furor, De sus tacones, En el parquet... Ni sus sermones... Ni falta que... Me hace.
Ya no sudo, Entre esas piernas, Esas pasarelas, Hacía el placer... Me quedé mudo, Como el taconeo, O los te quieros...
Que me prometió, Solo recuerdo, El redoble, No de tambor, Sino de tacón, En mi cabeza... Quise olvidar las falsas promesas, Que procesó, Y ese falso amor... Que nadie desea.

¿Digamos qué...?

Confesémonos, Digamos que... La esperé vestida, Como yo lo estaba, Corría el reloj y no llegaba, No decía nada, Y yo esperando, Me desesperaba.
Cuando ya perdí la esperanza, Del encuentro, Un final cruento, Se avecinaba, Todo empezaba, Con un lo siento, No te enfades, No podrá ser...
Allá quedó todo, De todos modos, La esperaba sabiendo, Y en esto no miento, Que no llegaría... Perdí una cita, Gané una amiga, Quizás perdí demasiado, Pero tranquila que no me enfado.
Digamos que... Me tuve que desvestir antes, Tener mejores planes, Que... Esperar, Esperar que llegase...

Amarilla

Mujer amarilla, Pusilánime, Hija de la gran... Bretaña, Aquí en España, No hay quien te llame, Y yo llegué, Para este primer baile,
Que sea en Troya, O en Colchester, Eres una joya, Por pulir, Y no lo sabes ver, ¿Qué hacer?
Si preferiste la compañía de las índias, ¿A la armada invencible? Pausible, Tu proceder, Mujer Britana, Reina Bouddica... Que se afana, En claudicar,  En anularme la cita, Programada...
Maldita britana, Mujer britana, Ahí perdida, Por los mares del norte, Ese que yo perdí, Por que tú eres reina, Y yo no puedo ser tu rey... consorte.

Se marchitaron

Tras la compra, De tres rosas, Blancas, Al florista del mercado, Hoy ya se marchitaron, No queda nada de ellas, Como lucían sus pétalos, Desbordaban aroma, Pero la persona, A las que iban dirigidas, Puso fin a la mentira, Y las quiso rechazar...
No la culpo, Es normal, Nunca fui buen pretendiente, Aunque la maldiga entre dientes, Por mi flor rechazar... Ahora huelen a podrido, Pero me sabe mal desechar... El único detalle que he tenido... Con esa mujer fatal.
Y no es que sea de comprar rosas, Ya que siempre se marchitan, Tampoco tengo reina, Nadie las necesita, Pero tras exigirme una muestra de cariño, Este ser indigno, Se dirigió a la floristería, Compró lo que la otra quería... Y al final se le olvidó... Con las rosas el se quedo, Y era él quien no las quería. 

Ya pasó un mes

Ya pasó un mes, De la mejor cita que recuerdo, Cuando la fuí a ver, Por primera vez, En 2016...
Y mirad que me flagelo, Cuando reconozco que aún la anhelo, Pero... Lamentablemente es cierto, Del todo no la puedo oblidar. Y mira que me hace daño, Que vierta mentiras en la red, Y yo me afaño, En odiarla, Pero imposible olvidarla...
Y dejarla de querer... Y no es que sea buena mujer, Porque conmigo no lo fue, Pero tampoco fue mala del todo, Sé que para ella no soy nada, Un pasatiempo, Una entrada, En un blog, Que ya olvidó mi aliento, flamígero,  De tabaco barato, Y no hay modo... De perdonarla, Ni de dejarla de querer... Ya pasó un mes, Y parece que fue ayer.
Maldito tiempo, Que me haces viejo, Y sin embargo no me haces olvidar, Sus besos, Aunque lo cierto es que me miento... Y me convierto, En un patán, Soy un Adán, Sin Eva, Yme refugió en una cueva, Llamada soledad.

Pandemia

La peor pandemia, De este siglo, Son las bohemias y los revolucionarios, Ellos tan sabios, tan leídos, Tan de izquierdas tan raídos, Que con ahínco claman libertad, Sin saber que la libertad está en el alma, Y que la calma solo se alcanza, Cuando te liberas de lo terrenal.
Son obreros, con teléfonos que valen un millón, Con relumbrón defienden al pobre,   Pero luego no comparten su i-phone, Son tan nobles.... Que lo haga otro, Me quedo absorto, Tú tan dado al comunismo, Y tan consumista, Compras la camisa del ché, En el corte inglés... Y te crees las mentiras, De igualdad con un plato en la mesa, Un raya de cocaína y muchas cervezas....
Ahora toca hablar de la otra plaga, Las bohemias, Que se compran sombreros en Zara, Y comparten parrafos en sus redes sociales, Dejen que alabe sus curvas de infarto,  No pueden ser terrenales,
Pero cómo... En la misma foto que pones morros, Colocas un verso, De un poeta que no conoces, Que el pobre inerto en su tumba, Se derrumba al saber, Que los me gustas, De tus fotos, No son por él…

¿Qué hago contigo?

¿Qué hago contigo? Si haberte perdido, Fue un trámite tan corto, Que me quedé absorto, Al primer no,
Los besos imaginarios, Que nos dimos, Los orgasmos consentidos, Se acabaron con un adiós, Tan frío,
Que se me congeló, El colchón, Maldito corazón herido, Preferiste a tu marido, Que mi perdón...
Así que adiós, Como bien me has dicho, Sin colación, Ni réplica, Tan épica, Tu huída, Que de ser consentida, Hubiese ido mejor.

Lo que no pasó

Ahora pienso, En todo, En lo que no pasó, Entre nosotros,
Todo se esfumó, Nada quedó, Ya tienes a otro... Y sin embargo...
Como cambió todo, Tras tres años, Cuando de pronto, Me escribes...
Y me vienen flashes, De lo vivido, Del cariño que te procesé, De todo lo que perdí,
Por no atreverme a decir, Te quiero. Y sé que ha pasado el momento, Que ya no es lo mismo,
Siquiera me parezco al que fuí antaño, Que no puedo remediar el daño, De tamaña cobardía, Mucho tiempo sin estar,
Sin saber lo que hacías, Pero no te he dejado de pensar... Aunque no te lo creías... Te escribía a menudo y nunca me hiciste caso,
Hasta que hoy te atreviste, Y gracias, Lo viste... Ahora todo se ha complicado,
Porque sin haberte nunca besado, Me apetece hacerlo esta noche, Pero sé que estás casada, Y tendré que ser caballero,
Ya que de momento me es difícil ser tu amigo, Tener que estar contigo... Mientras se fragua esta deseo... De desnudar tu alma y escuchar tu primer te quiero.

Café con canela

Café con canela... Humea, El problema es, ¿Se enfría? Cual mujer herida, Cual relación abierta, ¿Es bebible? Abrasa, La taza, Me quema, La lengua, Increíble, Leche, café y canela, Solo canela, No quiero azúcares, Ni edulcorantes, Eso era antes, De que carcomieran, Los males, Las cáries, Por mujeres demasiado dulces, Que endulzaron mi boca, Y este poeta también se equivoca... Léanlo, Solo me consuela el café, ¿Aunque me guste más el solo? ¿Estar solo? No lo sé, Haz el café.

Sigo enjaulado

sigo aprisionado, En una jaula, Se acabó la jauga, Estoy apresado... Perdonarme por ser osado, Pero no hice nada malo, Para ser reo, Y me condeno, Sin saber el paradero, De mi libertad, Quiero escapar, Pero nadie me trae una lima, Ni me anima, A continuar, Con esta huida, Me voy a desintoxicar, De adrenalina... De mujeres viperinas, De WhatssApp, Volveré a ser el niño de antaño, Saldré al fin del rebaño, De abotargados, De los del móvil en la mano, Y saldré a volar... Saldré a probar... Saldré a vivir, A soñar... Me cansé. De lamentarme, Ya me toca despertar,

Consejera espiritual

Gracias de veras, A mi consejera, Por poner las orejas, A los problemas del poeta,
Tan incomprensibles, Tan irreversibles, Que quien pudiera... No tenerlos,
Y pese a todo, Soportas con gracia, Del mejor modo, Mis ansias,
De querer, Una mujer, Que me entienda, Aunque nunca llegue.
Gracias consejera...