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Sí nena

Sí nena, Dirás Sí, Muñeca, Tú mi fiera, Yo tu bestia, Nada de anestesia, Catarsis, Te llevaré a Persia, Perséfone, Puro éxtasis, recorriendo tus pecas, Mi meca, Tu trasero, Mi iglesia, Tu boca, Loca. Sabes bien lo que me pone, No te hagas la tonta, Sé mi Pocahontas, Mientras me montas, Me desmontas,Tantas veces, Eres la monda, la más cachonda, ¿dónde dejaste la bondad? Golfa, Me chivare a tu padre, De lo que haces solas, Todo lo extrapolas, Y siempre acabamos en lo mismo, Si nena, dirás sí, Como cada día, sin prisas, sin pausas, Tus nalgas pidiendo más, Y yo dándoles cariño, Caricias, bendita delicia... musa egipcia, Mi cleopatra, Mi tantra, Tus piernas, destacas entre tantas... Espero que no me pierdas... Sí nena... di sí nena...

Eruditos

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Buenas  noches, Este poema es para que lo disfruten los insignes insomnes como yo o los madrugadores que se tomen la molestia de leerme, gracias por el apoyo y espero que disfrutéis desnudando mis versos. Debería ser delito, Exijo, Que ante ausencia de eruditos, No finjáis serlo, No hay por donde cogerlo, Pazguatos enrevesados, Con teorías conspiratorias, Enajenados, Con su pobre oratoria, En malos alegatos, Se les escapa de las manos, Tal pantomima, Si tu cerebro fuera rosa, Tu prepotencia tu espina, El silencio la mariposa, Que se escapa de mi inquina. Y sí, Mi pluma es descarada, Casi tanto como tu ignorancia, Mal disimulada, Con esa premisa fútil, Mal llamada libertad de habla, Pero tú decir poco, Rebuznas, Como un loco, Te faltan tablas, También la honra, Porque cada día me asombras, Con una nueva cantinela, Que da más pena que gusto, Y pasarán los lustros, Antes que alguien supere, Tus dañinos rebuzno...

Que nos perdone el diablo

Espero que nos perdone, El diablo, Ya que no hay santo que pueda, Obviar lo que hicimos... No quisimos querernos, Tampoco pudimos hacerlo. No hubiese salido bien... Lo siento aunque no me arrepiento. Pude perderme en tu piel... Aunque fuese poco rato... Benditos suspiros... De amor consentido. Buenos susurros en la oreja, Dejaste la pereza de lado. Enamorado me hallo... Y es sólo tu culpa.

En la arboleda

Nos dimos demasiado, En la arboleda, Amor furtivo, Osado, En tan vil cometido, Buscar placer consentido, Bajo una lluvia fugaz, ¿Y qué esperas? Conseguí mi propósito,  Pese a tus dudas, Y el mal lugar, Obtuve placer carnal, Y te agradezco el viaje... Me enajené, Estirando de tu pelo, En los últimos compases, Esos en los que todo se estremece, Lo que crece, se desincha... Menuda desdicha la mía... Salir lleno, Volver vacío, Bien te lo has merecido, Tras tanto lío, Amiga mía.

Tardes esquivas

Lo intento, Me esquiva, Lo pruebo, Me evita, Me lanzo, Se quita... Y yo que siempre voy con prisas, Choco contra el muro, Estallo pero me rehago, Y vuelvo a intentar, El beso. Siendo honesto, Estuve cerca... No le pregunten, Lo negará, Pero vaciló, Dudo, Cuando en el fragor, Del calor de la batalla, Se perdió, De mi mano, Por las calles de Barcelona... ¿Quizás llegue mi hora? Pero hoy por hoy, Todavía no... La cobra.

Volver al círculo

Ya se acabó mi retiro, vuelvo a la rutina,  Sólo han sido veinte días, De aislamiento laboral. Encontré ya la salida, Estreno oficina, Espero que sea menos malo, Que lo anterior, Más bueno, Ya sé que no... Esto me queda más lejos, Raros serán los compañeros, Al menos me contenta el sueldo... ¿Volveré a alzar el vuelo? ¡ Qué se yo! Quizás sí... A lo mejor no.

Despecho

Qué duro es el despecho, Del hombre cabal, Insultos en tinta borrable, Consejos sin caudal, Me ceñí a los hechos, Nada más, Intenté ser amable, Odio palpable, Real, Siento ser tan poco manejable, De amor irracional. No hay psicólogo, Ni sexólogo, Que me pueda moldear, ¿Tanto mal he causado? Tan malo soy me pregunto... Solo di punto, y final. Lo siento por nada, Valoro tus ofensas, Yo no doy consejos, Prefiero obviar, Que odiar, Sin motivo. Gracias, por no haberme conocido.